Thursday, October 29, 2009

En puntilla mi humanidad





En puntilla mi humanidad

Serie: La fuerza de mis versos



Es un oleaje los segundos en el filo de mí ser,
como si quisiera ser el extracto del horizonte,
bajo esta piel de vivencias y voces del silencio,
altruista de mi mundo, mariposa hacia el sur.

Asida de las nubes que forman el destino,
sin ignorar que el aliento construye su melodía,
cuando el ayer era la paz con tan sólo vivirse,
hoy es la estrella lejana que cuesta alcanzar,

(En puntilla mi humanidad)

deseando pedir un deseo en su paso de luz,
aunque la frente lleve la huella de un beso,
¿por qué no hay salida ante lo que queda?
si sólo existe esta indígena en su cautiverio.

Es un oleaje en este cuerpo imperfecto,
colinda lo verdadero que ni la tumba callará,
allí dónde el silbido del viento lleva misterios,

(Solidario de las noches de insomnio)

se profesa así en lo simple, esta mi promesa
a labios desquebrajados por el tiempo,
tatuaje en aroma cada despertar del alba.


Yolanda Román
© Derechos Reservados ® Junio 11,2009

Intuición dulce del verbo




Intuición dulce del verbo

Serie: La fuerza de mis versos


" Oh sangre, oh sangre, oh ese reloj que pulsa
los cardos cuando crecen, cuando arañan
las gargantas partidas por el beso. "


Vicente Aleixandre


Ligera naturaleza que se desplaza dueña de existencia,
sin estereotipos que distorsionen el pensamiento
en una placidez que moldea el descanso de las olas,
refugio de un génesis que se filtra entre los rayos del sol.


Me hice nómada de sueños, centro de esperanza,
conteniendo este espíritu que hace pregonero,
diestra y siniestra que sostienen mi fe hambrienta,
aunque los días sean interminables y sea sed de paz.


Se une la mirada con el suspiro en este caminar de vida.
Heme gacela de un verso y en mi cuerpo, vestidura de brisa,
una locura de tener la primavera rellenando los espacios…
esos que se camuflaban de esperas, intuición dulce del verbo.


Sangre que inquieta mis sentidos en cada atardecer,
¡Ay de este sabor de imparcialidad en la lengua!
Cuando sin saberme despierta, acumulo la historia,
sobre nubes que necesitan ser interrumpidas por los dedos.




Yolanda Román
© Derechos Reservados ® 2009

Hacia la luz




Hacia la luz

Tengo la angustia azotando los rincones de mi alma
presa fácil de sin sabores en esta humanidad agridulce,
cuando se atrinchera sin quererlo el yo bajo el ¡ay!
Subasta de preguntas, espiga de tormento interno.

¿Acaso seré la infancia retrograda en esta vejez?
Gélido silencio en forma de atalaya con su sombra,
es mi boca el laberinto de muchos versos sin guía,
sin contrapunto que le alivie, cavilando en cero.

Soy el tropiezo del alba que se dibujó en mi mirada,
no hay misericordia hasta que descansen los huesos
y con cicatrices emigra el destino bajo mi piel,
tratan mis pasos de no caer a precipicio…

Como si la diestra no respondiese, huye la vida,
no hay final hasta que el halito retorne al Supremo
por eso bendeciré llegando la muerte tus días y,
de esa manera descansará tu nombre en mis labios.

Solo hasta el final
el cielo dará descanso a mi ser, Alquimista...
ya que el único amor besó mi mirada,
 bendijo mis versos con su vida.


Yolanda Román
Derechos Reservados© Septiembre 15,2009

Han-han Uara' Calichi



Han-han Uara' Calichi
Serie: La Fuerza de mis versos


Es la inspiración del Ocaso que besa mis labios,
porque la sapiencia era hasta al final sin palabras,
quedito susurro frente aquel rayar bajo el cielo,
un siglo de espera por saberse cobijo de su andar.

Tengo instantes, versos, intercambios de caminos
cuyo estrecho de aliento era la vida en acuarelas,
allí donde la piel se me vistió de campo y girasol,
carruajes de aromas, ambos sin pretensiones.

Solo sé que es mi Calichi el destino de mis dedos,
pergamino eterno en esta piel, voz de cardinales
y cuaderno de lo que por equipaje de él aprendí,
estando a su diestra, alimentándome de su ser.

Hay misterios que se desconocen por la mirada,
pero cuando estos vienen por reencarnaciones
hacen que nunca exista el miedo en el pecho,
eslabón del amor, el Naca'n de mi Cay, siempre.

Han-han siempre, Uara' Calichi

Yolanda Román
Derechos Reservados© Septiembre 18,2009


Calichi = Fuente de la Montaña Alta.
Cay = Isla.
Han-han = Si así.
Naca'n = Centro.
Uara' = Tu

Silencio que desgarra el verso



" En ti me he silenciado...
El corazón del mundo
está en tus ojos, que se vuelan
mirándome. "
Julia de Burgos


Silencio que desgarra el verso
Serie: Lienzo de versos en prensado tiempo


No hay benevolencia que acune este penar de vida,
sitiada ha sido el alma con rutinas rompiendo noches,
me conmuevo dentro de este espíritu en introspección
y se nutre de puntos cardinales a la merced del viento.

Viento en caminos que llevan gestos, luchas y voces,
día que se combina con lamentos en la lengua;
¡Ay! este corazón se torna raza mixta, un pueblo,
cayado de nubes que intenta auxiliar las horas…


Sublime hechizo que convida búsqueda de sabiduría
negociar aunque haya quebrantamiento del nosotros,
así se angustie la infancia por no mirarse al espejo
hago conciencia de mis intentos de besar la paz.


He aquí el hambre de mi interior.
He aquí la confesión de este vacio símbolo de sed...
Deidad y idolatría en esta necesidad de poesía y,
espinela al centro de la miel de tu mirada, mi existencia.


Dolama habitada en mis huesos agotados de crisantemos,
compendio bajo el cielo de instantes sin camuflaje,
un pulso a pulso de este silencio que desgarra el verso
mientras se entreabren mis labios tras mi agonía.


Yolanda Román
Derechos Reservados Octubre 28,2009

Wednesday, October 28, 2009

Del polvo



Del polvo
Se inculpa mi espíritu por las huellas dejadas,
esas que arrastrando el dolor dejan testimonio
a falta de entereza, frio de cansancio ante el día,
bozal de palabras fatuas antes de olvidar…

¡Del polvo se crearon mis huesos!
¡Mi humanidad se cicatriza por mis errores!
Batalla incompetente por herramientas oxidadas,
desilusiones a sabor infierno, espalda llena de lamentos.

El reproche le cambia su origen ¿será que se sufre?
como se contrae el pecho en su respirar a falta de fuerzas,
adiestro mi lengua bajo el dominio del ahogo, me miento,
persigno mil dudas aunque la mirada implore piedad.


Se compite contra el tiempo, ¡ay, muero dentro de mi!
azotes que me quiebran en pedazos,
hiel inmerecida abandonándome sin aliento
y cuando se estremece el silencio, me abraza sin hablar.


Mas yendo en contra de la corriente,
invento disfrazarme águila, quebrarme para surgir en fe,
contrarrestar lo que me hace débil, imunizar mis pensamientos,
asida de la mano que nunca se agobia de la mía.

Yolanda Román
Derechos Reservados Abril 16,2008

Sin rostro


Sin rostro
 (Serie :Lienzo de versos en presando tiempo)
 El tiempo transcurre ante esta mirada pérdida

un silencio colinda con el recuerdo debajo del cielo,
le veo con equipaje de nostalgias ensombreciendo
el atardecer, mientras un suspiro se mece en la nada.


Se agrupan en el paladar ante de emprender vuelo,
no hay calandrias que sean compañía ante la huida
y es sigiloso en el golpear de la brisa en los árboles,
mientras sin saberse sur, acuña las memorias.


He visto que la lluvia cubre mis historias bajo la piel,
aunque no pienso detenerle, le confío esta libertad…
Libertad camuflada de nombres y vanidad de recuerdos,
gravita el ser antes que se reseque mi boca,-ay, duele-


Infierno es la noche en estos párpados sin beso,
rímel corrido en la sal que deja por huella sus arrugas,
no hay sentencia en esta soledad que hiere mis huesos
sin complacencia en esta hostilidad en manos vacías.


No pretendo desafiar la razón que se desintegra en yo,
refuta mi voz cuando ingiero nostalgias, racimo de culpas,
me ahoga y duele hasta rabiar en este mirar desvanecido
al darme cuenta que estoy sin rostro al arribo de las piedras.




Yolanda Román
Derechos Reservados Octubre 28,2009

Monday, October 26, 2009


Entre los dedos

Como se extrañan las nubes

que no rozan los dedos,
se arriban en las montañas cuando

estas hacen sombra,
Peregrinas de sueños inalcanzables,

color verde al norte,
mientras se nutre en vuelos,

cero ruidos en sus costados.


Un equilibrio mermado en inquietud
 versus imaginación,
aquel compromiso hecho carne

en el centro de la mirada,
así como el destino es la clave

en la semilla de los girasoles,
quiero llenar mi piel de salitre

mientras conversan las olas.

Busco llenar de inspiración mi pecho,
habitad de mis labios,
encontrar esas huellas que escudriñan

sin envidia el alma;
Se que los almendros hacen su camino,

 antesala del verano,
aunque duela de mil maneras
los tropiezos en silencios…
cuando el ahogo se torna infierno

mientras la luz serena,
sea el despertad de la vida en cada lucha

y bese sin disimulo.

Yolanda Román
Derechos Reservados Mayo 19,2007


Madre y amiga


Madre y amiga


El día se disipa entre dunas ocultas en hojas,
fuente de recuerdos al sacudirse en el viento,
cuando en ansias tu nombre es el silencio,
ese que quedo en mis labios tras tu partida.

Esta vez es distinto, eres fuerza y motivo,
ausente de tu cuerpo de barro, presente en espíritu.
Yacen las enseñanzas en mi pecho de madre,
ardiente llamarada que bendice mis retoños…

Diario de mis lágrimas que evoca tu protección,
Involucrando tu amor entre el mío, ¡bendito amor!
No importa cuanto nos separe el horizonte,
somos la unión que la muerte nunca podrá separar.

Madre de mis días y prolongación de mi amar,
en esta forma distinta bendigo tu existir…
Mientras haya vida en mi cuerpo, ¡te amaré, madre mía!
celebro la divina gracia de que sigas siendo madre y amiga.

Te amo mami aunque estés ausente de cuerpo.
Te amo, porque la vida me muestra tu rostro bajo el sol...


Yolanda Román
Derechos Reservados Mayo 10,2008





Verso a verso


Verso a verso


Es iluso no pensar que entre el dolor no hay soledad,
Heme aquí en busca de respuestas pero no existen,
Mis manos sujetan el vacío, se han perdido tus huellas,
Un olvido me ha hecho habitar frágilmente…

Habito en la nada, sin punto fijo en la distancia,
Claveles muertos sin abrirse, terreno baldío son mis palabras,
Tuve segundos de paz, sueños en las curvas del arco iris,
Y siendo mi cuerpo soplo, me llena la angustia el alma.

¿Qué te hice destino pues veo del amado su espalda?
Su voz era el arrullo para mis pasos,
Atenta he sido aunque el morder la lengua sea sin herirlo,
Sin embargo la vida sacude a mis hijos, lo que más amo…

(Ya entiendo que luchar es cotidiano)

Inventar sonrisas para vestir los versos
nacidos contra el tiempo,
pienso que el hastío agravó el beso..

la mirada se nubla en sombras,
Cruel o no, el rostro se distorsiona

aunque prosiga en muerte,
¿Adónde acudiré para el consejo sabio?

Ay, el silencio deforma a mis labios.
No interrumpiré sus manos.
Verso a verso el llanto ubica mi suerte,
Heme aquí con la mirada pernotando en las pruebas.


Yolanda Román
©Derechos Reservados ® Febrero 23,2008


Aroma en frio


Aroma en frio

Se ha desnudado el invierno en la quietud de mi mirada,
hubiera querido detenerle sin moverme los labios…

Un cielo se identifica entre el azul y brazo de mar,
Vidas que se afanan debajo de ellos

dejando entrever un cubre falta de incertidumbres,
sombras a la su deriva dejan huellas de su existir
agotándose la impaciencia en una serenidad tornanada tiempo.

Hoy escribo sin agobiarme frente al espejo,

pero como si se vigilaran mis gestos,
percibo al ayer junto con el hoy motivando mi escritura,
un trance de emociones
se esculpen en un suspiro sin quejas ni sufrir.

He visto a mis rodillas deformararse por las caídas inesperadas,
remendé mis sueños en la fe de un día de lluvia con arco iris,
y la soledad encontré refugio,
una antesala,
el tapiz para las locuras de mis versos.


Se ha desnudado.

Aroma en frio habitable en árboles sin hojas,
bajo mis párpados yace su perfil de despedida,
no hay harapos ni orfandad

 cuando se tiene la seguridad de que pronto,
será primavera y a sus espaldas, el verano en un ruiseñor.


Yolanda Román
Derechos Reservados © Enero 24,2008








La vida más allá

Nunca imagine amar sin fronteras
con ojos vendados al tacto del tiempo,
ansiar el aliento que se escapa de un beso,
almacenar latidos en versos,

Consentir la piel con la melodía del viento
pasear mis sentidos por la lluvia y un bolero,
ajustando lo que soy por lo que deseo,
ser alma y cuerpo de sus pensamientos.

Antes solía ser conforme al vaivén de la rutina,
mirar tras una ventana desde el silencio,
tener la culpa desmembrando las horas,
delirando cada vez que su nombre arde en mí pecho.

Aprendí a escuchar la voz de un ruiseñor en su vuelo,
admirar el amanecer en sus brazos,
tener el eco de su voz recorrerme el alma y temblar
sin retroceder hacia la infancia.

Ahora que le he conocido la intimidad de su ser,
mvuelvo mariposa aleteando en sus cabellos,
su calor es la inspiración que sostiene mis años,
el remanso de mi mirada, prólogo de vida tras la vida.

Por eso no se detendrá el te amo,
aunque el espíritu se aparte de mi cuerpo…
ya que amarlo es mi pasaporte más allá de la muerte
¡Ayuno será motivo para callar lo que por el vivo y siento!


Yolanda Román
Derechos Reservados Octubre 31,2007




Mírame a los ojos


Mírame a los ojos


Libérame de esta tristeza que me carcome con su soledad,
donde se desquicia el rostro en la noche de insomnio,
la fatiga del viento introduciéndose en mis oídos,
un amén de circunstancias que me resecan la boca…

Si tuviera que elegir, pediría ¡ay, no llorar en seco!
no sentir que se me parte la vida, que nubla mi razón,
maldito dolor que me encorva sin compasión,
hace sus sombras del olvido en arrugas en mi rostro.

Pierdo lo que tuve tan callado en mis sueños,
se doblan para cobijo mis piernas ante el resentimiento,
heridas que tejen sin espacios ni piedad, ¡heridas miserables!
el camino se va deteriorando por condenar a mi suerte.

Tengo amor en cada poro de mi piel hasta la muerte
y al parecer no hay oportunidad para la felicidad,
entiendo que lo que antes era es verdugo de mi destino,
mírame a los ojos para que veas mi alma:
cuando prometí amarte ¡nunca te mentí!

Yolanda Román
© Derechos Reservados ® Marzo 30, 2008




Ambrosía de la noche


Ambrosía de la noche

Amor en mis caminos de rosado algodón,
pradera de las inquietudes antes de rayar el alba,
tengo la dulzura de un gemido apretujado en mi pecho,
una celebración sin calendario al estar frente a ti.

El intento de alcanzar las nubes en puntillas,
poner a un lado las añoranzas de la inspiración,
la seducción de un bolero frente a una vela,
inquietándome a acariciar tus cabellos con mis manos.

Ambrosía de la noche cuando me invita a buscarte:
(paraje sin soledad en acuarelas)

Descanso de cisne en una laguna,
espíritu de fe en ríos y collados,
bálsamo que unió las generaciones en un lenguaje,
semilla en cultivo sin azotes de sequia.

Amor en mis caminos con canela y clavos,
especies aromáticas que apuestan la victoria,
limite de razón que discrimina incitar fantasmas,
cuando te observo hago de ese instante, un estandarte.

Yolanda Román
©Derechos Reservados® Marzo 20,2008


Friday, October 23, 2009

Conduciendo mis memorias




Conduciendo mis memorias



Como no decirte que te amo sin fronteras entre tú y yo
aunque tu calor no este al alcance de mis manos,
sola presencia me inunda de paz,
seguridad y fe en cada caída y levantar por la vida.

Saber que el esfuerzo no es en vano,
cada palabra dicha de esos labios de sabiduría
legaron lo que he buscado ser después de ti,
el tiempo se añeja pero no sacia esta búsqueda…

Porque tú presencia habita sin desvanecerse,
hoy no tengo lágrimas al escribirte,
tengo gozo, sigues aquí tan cerca de espíritu
conduciendo mis memorias,
no hay palabras para describir tu protección.

Se pueden caer las hojas secas por el otoño,
el frío puede hacer temblar las palabras antes de decirlas,
una gaviota llevara un verso en este día 14 de enero
y de mi alma saldrá un loor por tu existencia.

Como no decirte que te amo sin fronteras entre tú y yo,
-Si cuando veo a mis hijos, ¡ahí estas tu!-
al mirar al cielo te veo sonreír y frente al espejo,
soy tu reflejo Mamá.

Entre nubes habitas desde que fue tu partida
pero tu estrado esta en mi corazón,
mientras pasan los años te vivo minuto a minuto
¡Amor de mis amores, gracias por seguir aquí!


Yolanda Román
Derechos Reservados©Enero 14,2007
(Aquí estas junto a mí, Mamá...
van mis versos a tu memoria
Abril 1,1947 – Enero 14,1996)

Tuesday, October 20, 2009

Viento Caminante, dueño de las alturas


Viento Caminante, dueño de las alturas

Así pasan los días mientras el pensamiento vuela,
llevando entre sienes el cansancio de los días,
el silencio de esta mujer que no distingue noches
cuando su piel la dejó de tapiz en las alturas.

¡Oh Viento Caminante!, no te olvides de este amor,
Le juré que de una vida a otra tendré su nombre,
y cuando atraviese el umbral de la luz mis versos
pido que no quede mi espíritu fuera de su compañía.

Quiero, quiero bajo las nubes una historia inmortalizada...
suplico que el destino no torture mi existencia,
elevo incienso cuando escribo lo que siento,
me baja la presión cuando le busco y no le encuentro.

Que me lleve a recorrer su cielo en un abrazo.
Que en su sonrisa haya una vez que otra, mi nombre,
aunque varíen las estaciones en el camino ¡ay Viento!
dile que tengo su rostro eterno, apretujado en mi alma.

Es cierto que existen los tropiezos deformados en llanto,
altibajos nacidos desde el vía crucis de la partida,
si bien que el pan y el té fueron alimento en lo recorrido
afirmo con el corazón que son lo que me sostiene hoy día.

Tengo culpas en mis costados, duele el vacio cada año,
yacen mis heridas que sangran bajo la luna,
pero no miento al Creador por lo guardado en mí ser
cuando febrero puso felicidad desde las alturas.

Viento Caminante, eres la inspiración de mi pecho,
Tú que vistes mis miradas mañaneras, cada noche
vuela mi pensamiento abandonando mi cuerpo, vuela
al encuentro de tu alma, le cubre con un beso.

Yolanda Román
© Derechos Reservados® Octubre 20,2009


Monday, October 19, 2009

Sabía tan poco



Sabía tan poco






Te encontré en una tarde de silencios en racimos,
aún tenía en la boca el último sorbo de café,
medio despierta el alma ante la búsqueda del día,
sumida en la seda arrugada por el cuerpo.

Sabía tan poco de tu rostro, nombre y lejanía.
Sabía de tus labios cubiertos de recuerdos.
(Comprendo el destino de tu mirada)
Hoy se de ti más que ayer y,

retorne a la diestra de tu sombra para configurarme,
configurarme atardecer, asirme del rocío antes del alba,
¡Ay! voy apresando el tiempo en veinticuatro horas,
aunque mienta a los años y olvidase que giro en balance,

He aprendido a levantarme de tantas caídas
no avivar al resentimiento a falta de comunicación,
saberme en nueva dimensión en tu humanidad
y posarme sobre los pies ante el fastidio.

Anoche no pude contener el deseo de buscarte
y dejar que la madrugada carcomiera mi sueño,
me vi espíritu inquieto, desalojo de cargas,
libre de piel contra el tiempo, imán del verso.

Estoy vestida con un trasfondo de ansiedad, rapto de la luz,
giro sobre mis pies de higuera que se me otorga sin querer.
Sé que el misterio tiene la vertebra de esta poesía
dedal de la noche con su ayer, hoy y mañana con tu nombre.




Yolanda Román
© Derechos Reservados®Octubre 19,2009

Wednesday, October 14, 2009

Lirios y azucenas

¡Y si después de tantas palabras,
no sobrevive la palabra!
César Vallejo

Lirios y azucenas


Si después de consumirse los intentos
tuviésemos el ánimo de una gaviota,
entre lo seco y verde seria su vuelo.
la miseria no ardería en la boca…

y no tendría este dolerme de la vida
ni este rostro desfigurado, sombrío,
pues mi llanto se reparte en mortaja,
hay muerte en mi ser aunque respiro.

Es mi mente la llave de un infierno,
trenza de impotencia en mi vientre,
mientras se llena mi piel de soledad
se escurre en mis poros el abandono.

Si después de consumirse las palabras
vieras la lengua atrofiárseme, he muerto,
pues desvariando yace mi alma ¡Alquimista!
entre lirios y azucenas sea mi destino.

Yolanda Román
©Derechos Reservados® Agosto 14,2008




Absurdos de todo sentido


Absurdos de todo sentido


Hace un tiempo estuve compartiendo sueños,
pericia en cada fibra de mi ser que se renueva
desempolvando hojas que retenían mis palabras,
ahogado clamor bajo los brazos de la noche.

Dibuje el límite del dolor con mis recuerdos,
perdí el tamaño de mí calzado por los tropezones,
no me avergüenzo en decir que fui como higo seco
y que el vacío hizo malabares en mi boca.

No valieron para nada los versos, enmudecí,
estire mis vocales para sentir el alivio en mi nombre,
más cuando se volvió reseca mi lengua, tuve sed,
una sed de lucha que no me importan las derrotas.

Cae lluvia en día de sol símbolo de victoria en la prueba,
se agita en su asta la bandera, himno de fe al oriente,
llega como queriendo entregar su presente, llega el amor,
aunque los puntos cardinales se encuentren en guerras.

Yolanda Román
©Derechos Reservados®

Qué te preguntas…


Qué te preguntas…

Hay palabras que se envuelven en el tiempo
para no sentirse la pereza de un ave
y sean contracción las horas al leer un libro,
cuando se busca el resumen de la vida.

Todo derecho se adhiere sin preguntarse,
es como si envolviera un misterio fetal,
ya no importa que tan doloroso sea el yo,
la costumbre e ignorancia, todo es inmutable.

Si fuesen contadas las caídas sin estrategias,
si fuese difícil contrariar la respiración…

entonces la muerte tendría un andamio
porque almacenaría sin pecado, las memorias,
evitaría los errores que salen de la lengua,
cometería el sacrilegio de importunar el futuro.

Habiendo atendido el insomnio de la mirada,
sin abrumar esas sombras que quedan a su paso
con corazón contraído, atadura del sentido,
en ramillete de nostalgias en un lienzo de aceite.

Qué te preguntas si en un soplo hay heridas,
una daga que humaniza el rostro, las imperfecciones
con aliciente de que la paz se busca en el interior,
perdonando por amor y sin reproches.

Yolanda Román
Derechos Reservados Octubre 14,2009

Friday, October 9, 2009

Hasta el final


Hasta el final
Se acumula la ansiedad entre los dedos,
cómo si con ello presagiara la tormenta,
ante un sol que se detiene, reposa en la piel
Hasta no doler para luego huir como ladrón.

Un triangulo se dibuja en la mirada:
destino, presente y futuro entran a cuenta,
aunque el orden se alterase, el fin es el mismo,
La quietud de la voz seria el asfalto del rocío.

Hay voces prensadas en los sueños,
cero preñez de apatía dentro del firmamento,
¡Ay como se obstruye el alma!
Cuantiosa regalía habita en el paso del olvido.

Por eso las fuerzas salen de lo que en fe habita,
lucrando las palabras que en sangre se escriben,
aunque más allá del puente colinde la eternidad
Tu amor es el salmo a entonar para no mirar atrás.


Yolanda Román
Derechos Reservados Junio 6, 2008



Soldado del camino

Presiento tu latir cuando en pruebas me encuentro
sin saber adónde ir, que por la angustia de los días huyo de mi,
mientras tengo la dicha de vivir te rebusco en mis fuerzas,
confiando en sobresalir y sin miedo caminar hacia ti.

Me sumerjo en las nubes para el encuentro de tu voz allí
y cuando todo gira en silencio, reencarno sin sombras,
con la espalda de promesas por una inyección de fe…
¡Como una rosa de Abril! ¡Una primavera eterna junto a ti!

Heme libre de ataduras cuando mi ser es rio de luchas,
tengo la mirada hacia el destino, carruaje de emociones
que sin saberse hambre, hurga la paz, amanece sendero,
obtiene la luz, sabe de tu perfil y acaricia mi alma.

No me equivoco cuando la inspiración es tu nombre,
compañero de instantes en mi boca, milicia de mis tiempos.
Así eres soldado del camino, incienso que me da inquietud al olfato
de tus pasos con el cuidado de la madurez que hay en tu mano.

Yolanda Román
©Derechos Reservados®

Así de simplemente e intermitente

Así de simplemente e intermitente
Serie: La fuerza de mis versos
Inquietas vocales se sumergen nostálgicas en el paladar
no puedo callar mis labios ante la inmensidad del cielo,
susurrar un siempre eterno es mi sustento
aunque pasen los días y tenga la vejez en la esquina…

Una esquina que no está lejos de mis pasos
ni mintiendo ante una imagen en un espejo,
resueltos son los años que se han vivido
y así esperando la primavera se filtra la vida en ella.

Ay poesía, si hago silencio es por sentirle,
busco enloquecida su sendero de versos,
aprendo desde su pensamiento hasta su sombra,
cuando su tierra la acaricio entre mis dedos,

Horizonte de mis sueños que deje en su mirada,
la danza que hizo huella de nuestros pasos,
cuando las olas eran intermitente ¡ay, la dicha!
Esa que en lágrimas quedo en un beso.

Yolanda Román
Derechos Reservados ©

Thursday, October 8, 2009

En acústico llega el salmo

En acústico llega el salmo

Acaríciame espíritu en este debatir del tiempo
para que se calcen los pies de agilidad y fuerza,
te ruego no permitas se extirpen mis versos
cuando la desdicha se injerta en mi boca.

En acústico llega el salmo cuando tengo miedo
al ver todo en su revés con los ojos hacia el monte,
desaparecieron las estaciones que tenía en mi piel,
huérfana me encuentro en viaje sin regreso.

Quisiera no hundirme en el frio de mis rincones
para no desangrarme al azotarme las tormentas,
y así pueda confiar que después veré el atardecer
mientras mi alma se incorpora para seguir la lucha,

Ven sostenme…

Más si por causa del dolor que proviene del alma
viese que no hay sol luego de la lluvia,
No dejes que desespere mi espíritu ¡auxíliame!
no quiero por ninguna causa ver mis sentidos muertos.

Yolanda Román
Derechos Reservados© Octubre 8,2009

Monday, October 5, 2009



¡Se encuentra dormida la mujer!

Se me pierden las voces en el interior
en momentos que duele respirar la soledad,
verse en el espejo con una imagen de deterioro
en la injusticia del invierno,muerta y marchita…

entrecejo de angustia desde la puesta del sol,
un frio en la boca del estomago,
encorvando los sueños ante el llanto, ¡ay la noche!
Esa que todo lo sabe antes que amanezca.

¿Será que ya se acepta abandonar el cuerpo?
¿Buscar alivio escondiendo el nombre en la nada?
Miro la diestra de mi alma y la siniestra de mi ser,
pesa darme cuenta que mi rostro se desvanece.

Se hicieron raíces podridas mis pies, suspendida estoy,
un camino incierto recluta en miedo a mis ilusiones…
Porque dices que estoy llena de amor ,laberinto de mi yo,
el puñal de mis pulmones
la mujer dormida en sus propios recuerdos..

Yolanda Román
© Derechos Reservados ® Octubre 5,2009


Sal del llanto


Sal del llanto

Son mis palabras el bullicio de un mar rebelde,
el abatimiento de olas que conocen su destino,
un intento tardío de llenarme de salitre ¡ay!
invierte el horizonte sus secretos en mi mirada...

Están llenos de sombra, sin silueta en el iris,
allí se encuentran tan egoitas, fiel al recuerdo,
instantes de vida en esta muerte de piel,
pavimento de la mujer de versos, desaparecida.

Perdí el camino de la risa, deshabitada en la lengua,
¡Dueles destino, dueles! cuándo al olvido no me siento,
Huye en los sueños cuando toco el fondo y soy gris,
mi boca es el sabor de lo agrio, la sal del llanto.

Un éxtasis que quiebra mis huesos sin corazón,
ausencias que blanquean mi mente, gélido hueco:
Sin propuestas de reencarnaciones.
Sin tiempo ni destiempo en este envejecido pecho.

Son mis palabras el norte sin brújula ante mi estima,
la falta de aroma de la mujer, robot de contornos,
pliegue de una nostalgia que condena mi aura,
signo de factura por pagar de una paz que perdí.

Yolanda Román
Derechos Reservados© Octubre 5, 2009