Friday, December 10, 2010

Poesía en la luz

“When the time comes, life will return to the mouth of God
but the spirit will go to the other side to find the poetry in the light.”
“Cuando el momento llegue, la vida retornara a la boca de Dios
pero el espíritu ira al otro lado para encontrar la poesía en la luz.”



 Serie: Aposento de historias

Poesía en la luz

Sólo el alba llevará el verbo que sin descanso siempre tejió instantes,
creación de júbilo que sin distancia mantuvieron en pie de guerra,
sé que es incomprensible en esta humanidad que entregó el polvo ¡si!
Pero allí donde existe esa misericordia hecha rostro, un amén se percibe.

Diestra inocencia que de unos versos la memoria se viste de ellos,
atiende desde esta morada de mujer de tiempos sin talle,
infancia de sabores que trajo en su equipaje cuando nada conocía
Y ahora que lo débil es en sus manos un futuro incierto, el yo es inverso.

Acoge la gracia de desplegar el alma en la mar, silencios, nubes y aurora,
invertirse serena cuando las horas duermen en la copa de los árboles,
consume desde su interior las vivencias de sus años de ilusión ¡duele!
Latidos agitados, al saber que no hay distancia entre el cielo y el perdón.

Quién entiende que la entrega de la vida es una vez para siempre,
sabrá que donde existe el recuerdo, esta la esencia misma del destino
bien o mal no es lo que importa, sólo el espíritu recibirá lo justo,
Aunque la muerte intente silenciar el alma de esta eterna primavera.

Pseudónimos: Yolanda Román

(Primavera Eterna, en certamen Nacional de Poesía Gautier Benítez)
Nombre real: Ivonne Falero Román
©Derechos Reservados® Diciembre 10,2010








Saturday, December 4, 2010

Voz amortajada



Voz amortajada


Para que descubrirse verbo si es tan fácil habitarse en un verso.
Para que no juntar las voces si la existencia es un final inacabado.

Hay noches que se disfruta los pliegues de la Luna con las sombras,
entre el hechizo de las estrellas que parecen dialogar con la mirada,
más sin embargo la carne emprende sus serenatas en su espíritu
[voz amortajada,
todo pasa cuán silencio en gotas de rocío.

Así cuando sin mover los labios, el tiempo conoce mis latidos,
ese detalle que antepone mi sentir antes que diese la espalda,
hay instantes que el limbo acaricia la nostalgia del mañana,
pareciera que se fatigase lo que era y lo ahora soy…

Soy presa del salterio que busca elevar su sublime nota,
la llegada de un ruiseñor que encamina la vida de mis años,
no tiene equipaje en su vuelo pero si la certeza de que ¡ay!
en este instante tiemblo al filo de un horizonte edénico.

Para que saber que soy carne si nada es distinto en el cielo.
Para que intentar ser tiempo si después de la vida está la vida.


Yolanda Román

©Derechos Reservados® Diciembre 4,2010

Tuesday, October 5, 2010

¿Viva o muerta?


¿Viva o muerta?

Cuando dentro del pecho existe la escritura en un espejo
y en lo intimo la preparación de un beso en la mirada,
no hay preocupación ni miedo ante nada, esencia de vida
mientras de su ser se alimenta mi espíritu para el camino.



Duele los estragos de vacio latentes en el cielo de la boca,
pues me inquieta ser la sombra que camuflaje su perfil
y así invertir verso en verso cada latido de su corazón,
aunque sólo el tiempo deslice sobre su frente, mi deseo.



Tuve la suerte echada cubriendo mi espalda aquella tarde,
lamieron mis lágrimas la soledad, el miedo y la nostalgia,
se privo mi piel de ese rumbo que sólo conoce el viento
y la atención de mi poesía le rinde honor a su universo.



¿Qué tan justa es la vida?...



Tengo equipaje de su amor eterno y el bocado de su mano
sin deteriorarse por el tiempo, más tengo como alforja ¡ay!
-así sea- lo tengo para mi camino en sangre y carne de memorias,
por eso nadie juzgue si estoy viva o muerta, estoy en su esquina...



Allí donde su mirada se encuentra con la mía.
Allí donde por primera y última, se posó la paz y la liberación.



Yolanda Román
© Derechos Reservados® Octubre 5,2010



Tuesday, September 14, 2010

Gotas de rocío


Gotas de rocío

Se intercambian los tiempos en el borde de mis párpados,
un marco de vacio pone en libertad un suspiro de mi boca,
proponiéndome a reedificar mi debilidad en el horizonte,
busco insatisfecha la paz de mis años convertidos en noche,

Esta piel de dos mundos bajo la mirada de Dios.
Este deseo inmigrante hecho incienso en las alturas…

y, una vez allí, vayan por espacio estrecho todas las ilusiones,
mientras que la voz se escurra sigilosa en el brillo de la luna,
la nostalgia entregue versos, apasione al destino a ser un faro,
ese faro que encamine a las olas en su vaivén de amor perdido.

No existe tiempo detenido cuando se es estrella en el infinito,
un pensamiento de búsqueda enterrado en el centro de la vida,
ese anhelo carmesí en las entrañas de los sentimientos del yo,
queriendo ser el cauce de inspiración del paso del peregrino…

Pero nada es igual bajo nubes cuando son los brazos del arco iris,
gotas de rocío lucradas en esta mirada vespertina al rayar el alba,
donde el hambre no apretujaba el estómago con la espalda ¡ay!
tampoco olvidado, la fecha de gestación del verano en las manos….

hasta
el
final,
incienso de dos…
(Universo)


Yolanda Román
©Derechos Reservados® Septiembre 14,2010

Friday, September 3, 2010

Aposento de historia


Aposento de historia
( Serie: Aposento de historias)

Me duele respirar con esta hiel en mis vocales y paladar
 tengo un rio de pruebas que invierte su pesar en mi alma
incrustando mi cabeza entre las rodillas para abandonarse,
una soledad con rechazo, escombro e estorbo del destino.

Soy equipaje ligero ante la incertidumbre de mi camino.
Soy el otoño de mis deudas de heridas tras de mí.
Todo lo debo sin antes tener nada, marioneta sin hilos…
He quedado huérfana de luchas que ya no siento seguir.

Antes que se deteriore mi vida al intentar ponerme en pie,
cuando siento mi cuerpo gélido al no querer pensar,
no busco justificar mis errores ni inculpar mis debilidades,
Antepongo mi espíritu, nada sea injusto a mi derredor,

sea el destino mí calzado en este vía crucis de mi impotencia,
no incurro en falta por mostrar esta humanidad que duele,
arrastra mi memoria hacia el limbo de lo no existente ¡ay!
Cuanta falta hace un abrazo y un hombro para descansar.

Me duele que no haya sonrisa cuando el sol se impone,
ya que al abrir los ojos, una zozobra recorre mis labios
para amordazar todas mis ilusiones-¿Tiene que ser así?-
¡Dios mío, ayúdame antes que me rinda e huya mi fe!

Hasta el final seguiré existiendo sur y norte en inquietud,
péndulo de mis versos hasta que el silencio rodee mis labios,
un aposento de historia tatuada bajo nubes de algodón ¡ay!,

Aunque duela la existencia día con día en mi humanidad.




Yolanda Román
©Derechos Reservados® Septiembre de 2010

Thursday, June 17, 2010

Sin litigar su dolor


Sin litigar su dolor

Entre el silencio de la noche con su equipaje
se endecha mi ser bajo el vilo de la Luna,
quién va acurrucando esta mirada perdida,
Ausente de sueños en un nada rebelde.

Tengo heridas que doblegan mi espalda,
sin razón de existir distante de un abrazo
 aunque invierto en su alivio en la poesía,
Soy un nauta en sombras hacia un limbo.

No hay pretexto para vagar sin memorias,
las vocales desfallecen sin litigar su dolor,
¿para que ser vestido de dolencias?... (... )
Cuando a la intemperie yacen sin mentor.

He agotado los recursos bajo el cielo,
la mujer que busca el cobijo de un ave,
sus miedos son rocío de un pavimento
Lienzo preparado sin piedad ni sabotaje.


Yolanda Román
Derechos Reservados Junio 17,2010


Thursday, March 25, 2010

Tiembla el recuerdo


Tiembla el recuerdo
Serie: Hasta el final de mi aliento

Cuanto quisiera que el tiempo no fuese tiempo
y que la diestra del viento rodease mi cintura,
ni que los gestos fuesen mortajas del silencio
cual arribo nocturno en mis neuronas muertas.

Ser la libélula que en inercia inicie su vuelo,
donde el dolor desprenda su yugo en sus alas,
¡Ay mi alma! no se retuerza de imperfecciones
al darse en descanso, bajo la paz de un arco iris.

Quién fuese su verso desprendido de sus labios,
el leve palpado cuando se recibe la luz del día,
cuando al recordar el guiado de su aliento
tiembla el recuerdo bajo nubes en las alturas…

siendo en aquel instante la brasa de su piel,
la luna de miel de las olas, el vestido de paciencia
cuando no conocía la tierra, y ahora eternidad
es su huella en mí ser, ¡ay, mi poesía, vive por él!.

Yolanda Román

© Derechos Reservados®Marzo 25,2010