Madre ausente-presente
(En honor a mi madre)
Era tu consejo
el descanso a mis preocupaciones,
sin dejar que
mis lágrimas quedasen sin amparo,
una calma que
alimentaba el espíritu sin deudas,
Hasta borrar
las pesadillas por darme tu compañía.
Tantas veces
Madre pude contar con tu abrazo,
ese olor a sacrificio que emanaba tu piel y
calor,
Donde mi
rostro se ocultaba en tu pecho…
Al sentir que
eras mi protección, una bendición.
La vida no se
detiene con el avance de los días,
tu ausencia es
como el frio, hambre y soledad,
un vacio que pese a todo con nada se llena,
Así prosigan
los años, me haces falta, ¡Mamá!
Allí donde la
gracia de Dios es ahora tu refugio.
Allí donde las
estrellas son silenciosas e iluminan,
te encuentras
vigilando los aciertos y desaciertos
Que doy como
ser humano, no quiero defraudarte,
Quiero seguir
tu ejemplo de fuerza y valentía.
Quiero tener a
Dios presente en mis decisiones.
No buscaré
alejarme de tus enseñanzas, te admiro,
Porque no hay
mayor amor que el de una madre.
Bendita sea la misericordia del Señor que nos
bendijo,
joyas depositó
en nuestro vientre, nuestros hijos,
Gracias a ese
amor sublime que es fruto del amor…
Amor que de
Dios por la humanidad se igual contigo.
Escrito por:
Ivonne Falero Román
Pseudonimo: Yolanda
Román
© Derechos
Reservados® Mayo 10,2012

