Thursday, January 15, 2015

Mártir de sentidos





 

Muchas veces me pregunté porque la vida tiene senderos inciertos

Cuando son intensos como la rutina que cubre de arrugas los días,

Sin embargo, en otras como el capullo de una rosa vestida de llovizna

Al  apaciguar la inquietud de quien busca  adueñarse de sus misterios.

 

Un predestinado camino que quizás intuya de esa lucha interna,

Para que las preguntas queden laceradas en inagotables silencios.

¡Ay, Vida! Susurra el destino quien es amante de tus desvaríos…

El que viste de intensidad cada nacer de un respiro, llanto y lucha.

 

Quisiera entender el sabor de las lágrimas frente a los infortunios,

El por qué la mirada queda cristalina en medio del fulgor del alma,

Surgiendo un eslabón en su quebranto que difieren las palabras…

Una soledad que como feto se acuna en lo profundo de lo vivido.

 

Muchas veces como tantas otras, quise ser mártir de mis sentidos,

Una columna de imágenes que dejaran al descubierto las estancias,

Esas que desde la niñez nunca comprendieron a plenitud las luchas,

La pubertad en el comienzo de la vida ni tampoco mis pensamientos.

 

Escrito por: Ivonne Falero Román

Seudónimo: Yolanda Roman

©Derechos Reservados ® 15 de enero de 2015