Pasan los minutos como ave sin rumbo hacia un horizonte perfecto,
cual emigración de tiempos que se degustan con faenas bajo el sol
y donde se refugian las ansias, temores, sueños con posibles ilusiones,
Sin determinarse el pasado, presente ni futuro en un amen del corazón.
cual emigración de tiempos que se degustan con faenas bajo el sol
y donde se refugian las ansias, temores, sueños con posibles ilusiones,
Sin determinarse el pasado, presente ni futuro en un amen del corazón.
Cuanto más se agiten las hojas al paso del viento, se enseñorea la vida,
Se calcula quizás cuanto queda por vivirse a sabiendas que Dios…
lo determina, solo él cómo alfarero de nuestro aliento en este cuerpo,
Da forma a los días, meses y años que se acumulan en nuestro caminar.
Se calcula quizás cuanto queda por vivirse a sabiendas que Dios…
lo determina, solo él cómo alfarero de nuestro aliento en este cuerpo,
Da forma a los días, meses y años que se acumulan en nuestro caminar.
Entre esta distancia de una perfección que se tenía en su génesis.
Entre este ir con regresar de nuestras culpas y pecados ¡seguimos en pie!
Tratando de que su misericordia sea en nuestro acostar y levantar…
Alimentando con lo que nos rodea esa fe que no debe dejar de existir.
Entre este ir con regresar de nuestras culpas y pecados ¡seguimos en pie!
Tratando de que su misericordia sea en nuestro acostar y levantar…
Alimentando con lo que nos rodea esa fe que no debe dejar de existir.
Día con día se apoya en nuestra alma esa necesidad de buscarle,
sentir que nada de lo que es era, si no fuera por amor, ¡su amor!
Puesto que el cielo se vistió de gracia al unir deidad con humanidad
Y hasta que dure el amor, debemos procurar estar en paz con Dios.
Derechos Reservados Mayo 27, 2011
Yolanda Román
sentir que nada de lo que es era, si no fuera por amor, ¡su amor!
Puesto que el cielo se vistió de gracia al unir deidad con humanidad
Y hasta que dure el amor, debemos procurar estar en paz con Dios.
Derechos Reservados Mayo 27, 2011
Yolanda Román



















